Mi hijo, el campeón.

Todo el mundo quiere el hijo/a perfecto/a: listo, obediente, que juegue a fútbol y a tenis, que haga judo o karate, que vaya a ballet, que toque el piano o el violín, que hable inglés (y ahora chino), que saque buenas notas…

Por eso, muchos padres no tienen un límite a la hora de “animar” a sus hijos. Y digo “animar” por decir algo, porque en realidad es PRESIONAR, EXIGIR.

¿Cuántas veces se ve a los padres gritar en las gradas en los partidos de fútbol?¿Cuántas veces oyes a madres quejarse porque su hijo/a no ha sacado un 10 en un examen? Incluso cuando ya somos mayores…¿a cuántos, sus padres les han dicho que estudien una carrera u otra?

Una de las razones por las que pasa esto es porque, obviamente, todo el mundo quiere lo mejor para sus hijos. Creemos que porque saquen buenas notas ya tienen solucionada la vida… Y aquí, vamos a hacer más hincapié en la etapa Primaria, porque sí, en Bachillerato si sacas buenas notas no es que tengas solucionada la vida, pero si que tienes más facilidades para estudiar lo que te guste. En la etapa Primaria muchas veces vemos como padres se quejan porque su hijo de 9 años no ha sacado un 10 en el examen de Inglés…¿cómo puede ser eso, si estoy pagando una academia para que el niño lo haga perfecto?¿cómo puede ese niño que no va a clases de Inglés sacar un 10 y mi hijo no? Muchas veces, los presionamos tanto, que acaban sin querer saber absolutamente nada de esa asignatura, lo que produce el efecto contrario: no me gusta, me agobian, no estudio, saco mala nota…Y por supuesto, ¡la culpa de los profesores!

notas

Respecto a las actividades extraescolares…Inglés, fútbol, gimnasia rítmica, ballet…¿y cuándo juegan? Porque claro, cuando llegan a casa tienen que hacer los deberes, cenar, ducha y a la cama…¡no da tiempo de más!

“Los niños aprenden mucho más jugando que estudiando,

haciendo que mirando.

 Los niños que han podido jugar bien y durante mucho tiempo

serán adultos mejores.”

Lo normal cuando presionamos tanto a los niños, es que acaben siendo personas inseguras, dependientes, con baja autoestima y poca espontaneidad…más que nada, por miedo a decepcionar.

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Por eso, para terminar, te digo que el niño perfecto no es aquel que, como decíamos al principio, es listo, obediente, que juegue a fútbol y a tenis, que haga judo o karate, que vaya a ballet, que toque el piano o el violín, que hable inglés (y ahora chino), que saque buenas notas…El niño perfecto es el que es FELIZ, el que disfruta con las actividades y asignaturas que tiene, el que saca 8 y sus padres le dan la enhorabuena…

Los padres deben escuchar, conocer, interesarse por su ritmo de aprendizaje, DEJAR QUE COMETAN SUS PROPIOS ERRORES, no dárselo todo hecho, es decir, formar personas autónomas… Es importante la presencia de los padres, que no deleguen la educación de sus hijos en terceras personas.

En definitiva, hay que dejarlos ser ellos mismos y felicitarles por cada logro que consiguen.

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Y ya para terminar, hablando de dejar que se equivoquen, que aprendan por sí mismos…tenemos el famoso grupo de WhatsApp de madres de clase. Una de las únicas responsabilidades que tienen los niños hoy en día es acordarse de los deberes. Esto incluye: copiarlos en la agenda y coger todo el material necesario. Si no lo traen un día, se puede consultar, pero no se puede permitir que confíen en este grupo para sus notas y trabajos.

Aquí os dejo un artículo de hace poco que me parece que explica todo lo anterior perfectamente.

Me niego a ser la agenda de mi hija por WhatsApp

¿Queremos realmente motivar a nuestros hijos y que sean unos campeones? Pues no podemos dejar de ver este vídeo e incluso, enseñárselo.

Si tienes un sueño, ve a por el. Esfuérzate cada día para poder elegir tu futuro.

IMG_8593

Y hasta aquí por hoy, ¡nos leemos la semana que viene!

M y S

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2 comentarios en “Mi hijo, el campeón.

  1. Un artículo muy interesante, totalmente de acuerdo. Parte de la culpa del fracaso escolar es en muchas ocasiones de los padres, a veces por falta y a veces por exceso de presión. Es el niño/a quien debería elegir qué actividades extraescolares quiere realizar, ya que su objetivo principal es el entretenimiento. Un violinista sin pasión no afina bien…

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